Enfoque Comunitario | 10 de octubre de 2022

Recién vacunados en Arkansas explican en detalle la indecisión a vacunarse

El equipo de investigación del CEAL de Arkansas encuestó a personas recién vacunadas durante el periodo de observación necesario de 15 minutos. Los resultados les dieron perspectivas de sus comunidades y de cómo las personas toman decisiones.

Las vacunas y los refuerzos contra el COVID-19 aportan esperanza y protección comprobada, pero sin embargo alrededor de uno de cada cinco habitantes estadounidenses aún no se han vacunado. En algunas zonas del país, la tasa de vacunación es todavía más baja. En el estado de Arkansas, alrededor del 56 % de los residentes estaban al día en agosto de 2022, que es superior al 40 % en julio de 2021.

¿Qué es lo que influye en la decisión de vacunarse? ¿Qué es lo que inclina la balanza hacia el "sí" en caso de indecisión?

¿Quién mejor para aclarar las razones que los recién vacunados?

El equipo de investigación de la Alianza de Participación Comunitaria (Community Engagement Alliance, CEAL) de Arkansas encuestó a personas recién vacunadas durante el periodo de observación de 15 minutos necesario justo después de recibir la dosis. "Lo que buscamos es comprender mejor lo que las personas pensaban de las vacunas y de que forma les afectó el COVID", comenta Pear McElfish, investigadora principal del equipo CEAL de Arkansas. Con sede en el Colegio de Salud Pública en la Universidad de Ciencias Médicas de Arkansas, el equipo CEAL de Arkansas se compone de antropólogos médicos y sociólogos que exploran la manera en que la cultura, la sociedad y otros factores influyen en la salud y el bienestar. El equipo desea conocer especialmente la perspectiva de las comunidades a las que más les afectó el COVID-19.

En colaboración con una junta de asesoría comunitaria, el equipo de investigación de Arkansas eligió una combinación de preguntas de opción múltiple, y preguntas de texto abierto con el fin de indagar sobre la indecisión a vacunarse, las fuentes de información de salud de confianza y qué y quiénes influyeron en la decisión de vacunarse. Los trabajadores de salud de la comunidad bilingüe y el demás personal se dividieron para realizar la encuesta en clínicas de COVID y en otro tipo de eventos de vacunación comunitaria.

Con el consentimiento informado y la encuesta disponible en inglés, español o marshalés, recibieron casi 1,500 respuestas. Los hallazgos les sorprendieron.

Más del 60 % de los encuestados mencionaron que tenían cierto nivel de indecisión acerca de la vacuna contra el COVID-19. Ese porcentaje fue más alto entre los afroamericanos (75%). No obstante, cada encuestado acababa de recibir una dosis de la vacuna. "Evidentemente, la indecisión a vacunarse no es lo mismo que el rechazo a la vacuna", comenta Don E. Willis, sociólogo médico del equipo CEAL de Arkansas.

Muchas personas citaron más de un motivo para superar su indecisión. Para algunos (39%), su prioridad era su propia protección, pero incluso más personas (45%) mencionaron que su prioridad era proteger a sus comunidades o familiares. Otros también mencionaron que su motivación principal eran las presiones sociales.

Otro mensaje evidente era la función de los médicos de atención primaria como fuentes de información de confianza. Casi dos tercios de los encuestados informaron que "muy probablemente" recurrirían a un proveedor de atención médica para obtener información sobre la vacuna.

Los encuestados también señalaron la influencia de las historias personales de amigos y familiares. “Ya sea su médico, su familiar, su amigo o redes sociales más amplias, la influencia familiar y un poco de coerción amistosa ayudan a los adoptantes indecisos a tomar la decisión y vacunarse”, dice Emily Hallgren, Ph. D., socióloga médica. Para algunos, agrega, recibir la vacuna fue un evento familiar o un proceso de toma de decisiones familiar. “Creo que esto realmente debería hacer que las personas se sientan empoderadas de que pueden hacer la diferencia al compartir su testimonio personal e influir en quienes los rodean”.

También descubrieron que la toma de decisiones no es un evento, es un proceso. "Es posible que, cuando compartimos nuestras experiencias, no haga una diferencia inmediata, pero con el tiempo, estas conversaciones se agregan y se convierten en motivación", explica Ramey Moore, Ph.D., médico antropólogo.

Rachel Purvis, Ph.D., otra miembro del equipo, agrega: "Compartir un mensaje positivo de su experiencia con la vacuna o información de salud en un lenguaje sencillo sobre qué es una vacuna y por qué es importante y cómo ayuda a la comunidad puede tener un mayor impacto del que tal vez pensamos en el pasado”.

Conclusión: Equiparar la indecisión y el rechazo es inexacto e incluso puede resultar contraproducente a la hora de aumentar la aceptación de la vacuna. "Me parece que de alguna forma se está estigmatizando el fenómeno de la indecisión", expuso McElfish. “es quizás de más ayuda el reconocer que esta es una gran decisión y en cambio ayuda para responder dudas y proporcionar toda la información que las personas necesitan para tomar sus propias decisiones”.